En el litigio moderno, un documento cuestionado es a menudo la piedra angular de un caso. No basta con decir «esa no es mi firma»; se requiere una demostración científica irrefutable. En CRIMI IURIS 5.0, elevamos el estándar de la pericia grafotécnica utilizando tecnología óptica de última generación.
Nuestra labor no se limita a la simple comparación morfológica (la forma de las letras). Nos adentramos en los aspectos neuromusculares del trazo. Al analizar una firma o manuscrito, examinamos:
• La presión y velocidad: Una firma falsificada suele tener «paradas» imperceptibles al ojo humano (temblores o brisados) fruto de la duda del falsificador, mientras que una firma auténtica fluye con velocidad inconsciente.
• El abuso de firma en blanco: Uno de los delitos más comunes. A través del análisis de cruces de trazos y la datación relativa de tintas, podemos determinar si el texto fue impreso antes o después de que se estampara la firma.
• Análisis del soporte: Identificamos manipulaciones químicas o mecánicas en el papel (borrados, raspados o lavados químicos) destinados a alterar cifras o nombres.
Utilizamos microscopía digital para magnificar los detalles y exponer lo que el ojo desnudo ignora. Ya sea en contratos comerciales, testamentos ológrafos o letras de cambio, entregamos informes técnicos contundentes que sirven como prueba plena en tribunales.